Conocí a Gina por medio de una tarjeta que mi esposa recogió en una tienda, e inmediatamente que la vi, resoné con ella y con esta hermosa terapia. Al verla por primera vez, uno ya puede sentir esa energía maravillosa que emana, y la forma en que te asiste y acompaña desde el primer momento también es muy reconfortante.
Llegué a ella para trabajar miedos, inseguridades y un agotamiento físico y mental muy elevado. Pero la sesión nos llevó a abordar una situación que, si bien no me imaginaba que fuera por ahí, realmente sentí un alivio muy profundo que, sin dudas, hasta el día de hoy está influyendo mucho en lo bien que me estoy sintiendo. El caso del que hablo es el suicidio de mi abuela.
Además de esto, también pudimos trabajar sobre mis inseguridades y bloqueos que tenía para poder avanzar en ciertos aspectos de mi vida.
Estoy muy agradecido y muy feliz de haber asistido a su terapia, seguiré sanando en este maravilloso camino que es la terapia regresiva, y sin dudas, acompañado por este maravilloso ser que es Gina.
Luis P.
Alma en plena evolución.